OSHA no cubre a los trabajadores por cuenta propia, a los voluntarios sin paga, a la mayoría de empleados del gobierno federal (con el Servicio Postal como excepción), a los empleados de gobiernos estatales y locales en estados sin Plan Estatal, a las pequeñas operaciones agrícolas familiares, ni a trabajadores cuyas condiciones de seguridad ya regula otra agencia federal como MSHA, la FAA o la Guardia Costera. Saber qué empresas y trabajadores no están cubiertos por OSHA importa porque define ante quién presentar una queja y quién responde legalmente por la seguridad en el lugar de trabajo.
Trabajadores por Cuenta Propia
Si usted trabaja por cuenta propia y no tiene empleados, OSHA no lo cubre. La ley se construye sobre la relación empleador-empleado, y una persona que es su propio jefe no encaja en ninguna de las dos categorías. Las regulaciones de registro de OSHA lo confirman: los propietarios únicos y los socios de una sociedad no se consideran empleados. Si un trabajador autónomo sufre una lesión en un lugar de trabajo ajeno, el empleador de ese lugar no está obligado a registrarla en sus archivos de OSHA.
Cuidado con la etiqueta. Si un supuesto “contratista independiente” trabaja bajo el control directo de otra persona en cuanto a horarios, métodos y herramientas, OSHA puede determinar que en realidad existe una relación empleador-empleado y aplicar sus normas. Clasificar mal a un empleado como autónomo no elimina las obligaciones de seguridad del empleador.
Voluntarios Sin Compensación
Los voluntarios que no reciben compensación monetaria ni de otro tipo no se consideran empleados bajo la Ley OSH, según la interpretación de la agencia. Sin relación laboral remunerada, no se activa la jurisdicción de OSHA. Esto afecta a organizaciones sin fines de lucro, iglesias, organizaciones comunitarias y eventos donde los participantes trabajan sin pago.
Ahora bien, si la misma organización tiene voluntarios y empleados asalariados, OSHA sí tiene jurisdicción sobre las condiciones de trabajo de los empleados. En la práctica, un peligro que afecta a voluntarios suele afectar también a los empleados, y por esa vía OSHA puede intervenir.
Empleados del Gobierno Federal
La Ley OSH excluye expresamente al gobierno de Estados Unidos de su definición de “empleador”, con una excepción notable: el Servicio Postal (USPS) sí está cubierto. El resto de las agencias federales no está sujeto a las inspecciones, citaciones y multas que OSHA aplica al sector privado.
Los empleados federales no quedan desprotegidos. La Orden Ejecutiva 12196 obliga a cada agencia federal a proporcionar lugares de trabajo libres de peligros reconocidos que puedan causar muerte o daño físico grave. Las agencias deben cumplir con las mismas normas de OSHA emitidas bajo la Sección 6 de la ley, realizar inspecciones periódicas y responder a reportes de condiciones inseguras dentro de plazos definidos: 24 horas para peligros inminentes, tres días hábiles para condiciones potencialmente graves y 20 días hábiles para otras situaciones. OSHA puede evaluar y hasta inspeccionar sin previo aviso instalaciones federales, pero no impone las multas monetarias que aplica al sector privado.
Empleados de Gobiernos Estatales y Locales
La Ley OSH también excluye de la definición de “empleador” a los estados y sus subdivisiones políticas. Eso deja fuera de la OSHA federal a bomberos, policías, maestros, trabajadores de mantenimiento de carreteras, empleados de hospitales públicos y cualquier otra persona que trabaje para un gobierno estatal, de condado o municipal.
La protección de estos trabajadores depende enteramente de si su estado opera un Plan Estatal aprobado por OSHA. Actualmente hay 22 planes estatales que cubren tanto al sector privado como a los empleados de gobiernos estatales y locales. Además, siete jurisdicciones (Connecticut, Illinois, Maine, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York y las Islas Vírgenes) tienen planes que cubren únicamente a empleados del sector público estatal y local, mientras que los trabajadores del sector privado en esos lugares permanecen bajo la OSHA federal.
En los estados que no tienen ningún tipo de Plan Estatal, los empleados de gobiernos estatales y locales quedan en una zona gris: la OSHA federal no los cubre, y la protección que reciban depende de las leyes estatales de seguridad laboral que su propio estado haya adoptado, si es que ha adoptado alguna. Este es probablemente el vacío más significativo en el sistema de protección laboral estadounidense.
Pequeñas Operaciones Agrícolas y Familiares
El sector agrícola tiene dos exenciones distintas que se aplican simultáneamente.
Primero, los miembros de la familia inmediata del empleador agrícola no cuentan como empleados para efectos de OSHA. Esta exclusión está codificada en las regulaciones de la agencia y reduce el conteo de empleados que determina si una operación agrícola califica para la segunda exención.
Segundo, desde 1977, una disposición anual en el presupuesto de OSHA prohíbe a la agencia gastar fondos para inspeccionar, regular o incluso ofrecer asistencia a operaciones agrícolas que cumplan tres condiciones: tener diez o menos empleados no familiares (y no haber superado ese número en los últimos 12 meses), estar dedicadas a actividades como producción de cultivos, producción animal o servicios agrícolas, y no operar ni haber operado un campamento temporal de trabajadores en los 12 meses anteriores. Cuando se cumplen las tres, la exención es total: OSHA no puede realizar inspecciones, emitir citaciones, aplicar normas ni proporcionar servicios de consulta o capacitación.
Si la operación agrícola tiene un campamento temporal de trabajadores, incluso empleando a diez o menos personas, pierde la exención y queda sujeta a la jurisdicción completa de OSHA.
Oficinas en el Hogar y Trabajo Remoto
Con el crecimiento del trabajo remoto, una pregunta frecuente es si OSHA regula las oficinas caseras. La respuesta corta es que no. La directiva de OSHA sobre lugares de trabajo en el hogar (CPL 02-00-125) establece que la agencia no realizará inspecciones de oficinas en el hogar de los empleados, no responsabilizará a los empleadores por las condiciones de esas oficinas y no espera que los empleadores las inspeccionen.
Esta política tiene límites. Solo aplica a actividades de oficina realizadas en el hogar. Si el empleador envía materiales, equipos o procesos de trabajo al hogar del empleado (por ejemplo, si un trabajador ensambla productos desde su casa), el empleador sigue siendo responsable de las lesiones o enfermedades causadas por esos materiales o equipos. Y los empleadores deben registrar las lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo independientemente de dónde ocurran, incluidas las oficinas en el hogar.
Trabajos Regulados por Otra Agencia Federal
La Sección 4(b)(1) de la Ley OSH establece que OSHA no tiene autoridad sobre condiciones de trabajo que ya regula otra agencia federal. La idea es sencilla: si otra agencia ya se encarga de un peligro específico, OSHA se retira de ese terreno para evitar duplicación o reglas contradictorias.
En la práctica, OSHA aplica una prueba de dos partes antes de ceder jurisdicción. Primero, la otra agencia debe tener autoridad legal para regular la seguridad y salud ocupacional en esa industria. Segundo, esa agencia debe haber ejercido esa autoridad dictando normas o reglamentos sobre el peligro concreto en cuestión. Si la otra agencia solo tiene la autoridad pero no ha emitido regulaciones sobre el riesgo específico, OSHA conserva su jurisdicción.
Los ejemplos más comunes incluyen la Administración de Seguridad y Salud Minera (MSHA), que regula la seguridad en minas subterráneas y a cielo abierto, así como la preparación y procesamiento de minerales. En el transporte, la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Guardia Costera regulan ciertas condiciones de seguridad en aviación y navegación respectivamente.
Un detalle que sorprende a muchos empleadores: si la otra agencia tiene autoridad sobre un peligro pero ha decidido formalmente no regularlo, OSHA tampoco puede intervenir. Y si las regulaciones de otra agencia protegen la seguridad pública pero solo afectan de manera incidental la seguridad de los trabajadores, eso no basta para desplazar la jurisdicción de OSHA.
Empresas Exentas de Llevar Registros (Pero No de Reportar)
Dentro de la cobertura general de OSHA existen exenciones parciales que liberan a ciertos empleadores de la obligación de mantener registros de lesiones y enfermedades laborales (los formularios OSHA 300, 300A y 301). Las dos principales son:
- Empresas con diez o menos empleados en cualquier momento del año calendario anterior. El cómputo se basa en el tamaño total de la empresa, no de un establecimiento individual.
- Industrias clasificadas como de bajo riesgo, exentas del requisito de registro independientemente de su tamaño. La lista se basa en códigos NAICS específicos establecidos en 29 CFR 1904.2.
Aquí hay una distinción que muchos empleadores pasan por alto: estar exento del registro no significa estar exento de reportar. Todo empleador cubierto por la Ley OSH debe reportar a OSHA cualquier muerte de un empleado relacionada con el trabajo dentro de las ocho horas posteriores al incidente, y cualquier hospitalización, amputación o pérdida de un ojo dentro de las 24 horas. Esta obligación aplica sin importar el tamaño de la empresa ni si pertenece a una industria exenta del registro.